ELABORACIÓN

 

 

Las chufas seleccionadas para la elaboración de la horchata.

Se lavan con abundante agua para eliminar la tierra y suciedad del tubérculo, y se ponen en remojo para hidratarlas.

Luego, se trituran junto con agua, para facilitar el proceso, y se deja en maceración.

Por último, se prensa y se tamiza el extracto para obtener la horchata base, a la que solo le faltará añadir azúcar para su consumo.

¡¡Disfrútala!!