Panach: De la horchatería en Alboraya al lineal de Mercadona


Tres generaciones de agricultores de la huerta valenciana aportan las raíces a esta empresa que ha sabido adentrarse en el desarrollo de producto.
Panach negocia con Mercadona la renovación de su colaboración con la cadena tras el éxito logrado este verano.

El tránsito del producto artesano a la producción industrial no es sencillo y requiere saber hacer, constancia y un golpe de fortuna. La pirueta es más complicada cuando el producto en cuestión está unido al imaginario de los consumidores, que le exigen mucho más que a otros a los que sólo les une la funcionalidad o la satisfacción de una necesidad o un capricho. La horchata es mucho más.

Largos veranos de la infancia, vacaciones, familia y amigos. Como el sabor de la magdalena que devolvía los recuerdos de la niñez al protagonista de ‘En busca del tiempo perdido’ de Marcel Proust, aquí es un alto vaso de horchata fría y un sabor azucarado muy definido lo que obra el efecto. Aunque se han conseguido muy buenos resultados en soluciones embotelladas, lo cierto es que las horchaterías tradicionales que sirven horchata recién elaborada siguen aportando un valor añadido muy difícil de reproducir.

 

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